Los
Valores
En
un sentido genérico, los valores son las propiedades,
cualidades o características de una acción, una persona o un objeto considerados
típicamente positivos o de gran importancia. Los valores son
objeto de estudio de la Axiología.
Referido
al ser humano, se suele hablar de valores humanos, valores universales. Aplicados
a un grupo de personas, los valores que están influidos o determinados por una
determinada sociedad y una cultura se suelen denominar valores sociales y
valores culturales. Aquellos que están considerados desde el punto de vista
de la Ética y de la Moral son los valores éticos y los valores
morales.
En
contextos más específicos, se utiliza este término para referirse a otro tipo
de valores, por ejemplo, valores estéticos o valores
económicos.
Algunos ejemplos
de valores son la paz, la solidaridad, la amistad, la sinceridad y el
amor.
Valores
éticos y morales
La Ética y Moral tratan,
entre otros temas, el concepto de los valores. Aunque en muchos casos se habla
indistintamente de valores éticos y morales, estos términos no
tienen el mismo significado.
Los valores
éticos son pautas de comportamiento que regulan la
conducta, tienen un carácter universal y se van adquiriendo durante el
desarrollo individual de cada persona.
Los valores
morales son aquellos valores que son
transmitidos por la sociedad, en algunos casos vienen determinados por una
doctrina religiosa y pueden cambiar a lo largo del tiempo.
Cuando
se habla en este contexto de escala de valores se
habla de un sistema de valores jerarquizado en el que se priorizan unos valores
por encima de otros cuando existe un conflicto. Los valores que se consideran
más importantes habitualmente son más amplios (por ejemplo, el valor del amor
contiene el valor de la amistad), son fuente de motivación y condicionan la
toma de decisiones y las acciones del ser humano.
La aplicabilidad de los valores en la vida
cotidiana
Por eso es tan
importante enseñar los valores cívicos que les permitan desarrollarse y
convivir en una sociedad plural. Los valores son las normas de conducta y
actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello
que consideramos correcto. Todos los padres deseamos que nuestros hijos se
comporten de forma educada, pero sin que se conviertan en niños temerosos o
conformistas, ni transformándonos nosotros en padres exigentes y quisquillosos.
Hay algunos valores fundamentales que todas las personas debemos asumir para
poder convivir unos con otros y que son importantes tener siempre presentes y cumplir
sin perjudicar a nadie.
La adquisición de
buenos valores depende, como casi todo en la vida de nuestro hijo, de sentirse
querido y seguro, de desarrollar lazos estables con sus padres y de tener
confianza en sí mismo. Sólo sobre una base de amor y seguridad podrá aprender e
interiorizar los valores éticos correctos. Lo más importante: el ejemplo que
dan los padres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas,
de ceder el asiento, de repartir lo que les gusta, de renunciar a algo, de defender
a alguien, etc. Un comportamiento de los padres que transmite tolerancia,
respeto, solidaridad, confianza y sinceridad empapa a los hijos de todos estos
valores y aprenden a actuar respetándolos siempre.
Tipos de valores
Los
valores pueden variar mucho según las culturas, las familias o los individuos.
Existen diferentes tipos de valores:
v Valores familiares: Hacen referencia a aquello que la
familia considera que está bien y lo que está mal. Tienen que ver con los
valores personales de los padres, aquellos con los que educan a sus hijos, y
aquellos que los hijos, a medida que crecen, pueden aportar a su familia. Los
valores familiares son los primeros que aprenderá nuestro hijo y, si sabemos
transmitirlos con paciencia, amor y delicadeza, pueden ser una buena base en la
que apoyar, aceptar o rechazar otras experiencias, actitudes y conductas con
los que se irá encontrando a lo largo de su vida.
v Valores socioculturales: Son los valores que imperan en la
sociedad en el momento en que vivimos. Estos valores han ido cambiando a lo
largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares. Puede
ser que la familia comparta los valores que se consideran correctos a nivel
social o que, al contrario, no los comparta y eduque a sus hijos según otros
valores. En la actualidad, intentamos educar a nuestros hijos en el respeto, la
tolerancia, la renuncia a la violencia, la consideración y la cortesía, pero
vivimos en una sociedad en la que nuestros hijos pronto descubren que también
imperan otros valores muy diferentes como el liderazgo, el egoísmo, la
acumulación de dinero, el ansia de poder, e incluso el racismo y la violencia.
Los valores familiares determinarán, en gran medida, el buen criterio que tenga
nuestro hijo para considerar estos otros valores como aceptables o
despreciables, o para saber adaptarlos a su buen parecer de la mejor manera
posible.
v Valores personales: Los valores personales son aquellos
que el individuo considera imprescindibles y sobre los cuales construye su vida
y sus relaciones con los demás. Acostumbran a ser una combinación de valores
familiares y valores socioculturales, además de los que el propio individuo va
aportándose a sí mismo según sus vivencias personales, su encuentro con otras
personas o con otras culturas en las que, aún imperando una escala de valores
diferente a la suya, el individuo encuentra actitudes y conductas que considera
valiosas y las incorpora a sus valores más preciados.
v Valores espirituales: Para muchas personas la religión es
un valor de vital importancia y trascendencia así como su práctica. De la misma
manera, la espiritualidad o la vivencia íntima y privada de algún tipo de
creencia es un valor fundamental para la coherencia de la vida de mucha gente.
Los valores espirituales pueden ser sociales, familiares o personales y no
tienen que ver con el tipo de religión sino con el sentimiento que alimenta esa
creencia.
v Valores materiales: Los valores materiales son aquellos
que nos permiten nuestra subsistencia y son importantes en la medida en que son
necesarios. En la actualidad, vivimos un alza a nivel social, de los valores
materiales: el dinero, los coches, las viviendas y lo que a todo esto se asocia
como el prestigio, la buena posición económica, etc.
Nayibe Hernandez


